El teólogo y humanista Benito Arias Montano (Fregenal de la Sierra, Badajoz, 1527 – Sevilla, 1598) parece ser que fue la primera persona que se adentró con interés científico en las cuevas de la Peña que lleva su nombre. Quien fuera capellán de Felipe II desde 1553, vivió retirado en la también conocida como Peña de Nuestra Señora de los Ángeles durante 39 años. En sus cartas y memorias de Fray José de Sigüenza, hoy conservadas en el Archivo de Simancas, se describen estos primeros estudios, aunque descritos con gran fantasía dadas las limitaciones técnicas de la época, según el historiador Sebastián Martín Sánchez.
Estas formaciones cavernosas, declaradas Monumento Nacional en abril de 2010, albergan material lítico desde la Edad del Bronce, como hachas y piezas de silex, colmillos de animales, restos cerámicos y óseos, depósito funerario, copas bruñidas y cuencas carenadas, escorias y fragmentos de un crisol, entre otros que demuestran la presencia de ocupación humana desde época prehistórica. Este macizo calcáreo de importantes valores naturales y paisajísticos comparte asentamientos del Calcolítico (probablemente, en relación con yacimientos cercanos como la Cueva de la Mora, en
Jabugo, también del Neolítico) de la Edad del Bronce, de época romana ibero-púnica y musulmana.
Este complejo monumento natural constituye un conjunto hidrogeológico de especial interés, paisaje protegido y lugar de especial importancia como santuario religioso y centro de peregrinación. A partir del mes de marzo se podrán visitar solo tres cavidades: Sillita del Rey, Sima de los Caballos y Palacio Oscuro.
Cuevas a cerca de 800 metros de altitud
La Peña de Arias Montano y Cuevas de Alájar es un lugar formado por una enorme masa de roca caliza que culmina en una especie de meseta (a 746 m de altitud) sobre el valle donde se asienta la población de Alájar. En las entrañas de la Peña, el agua ha ido formando un conjunto de cavidades revestidas de estalactitas y estalagmitas, de lagos y de rocas con las formas más dispares colonizadas por hepáticas, musgos y líquenes que dan los característicos tonos de sus paredes. Cuevas como El Palacio Oscuro, La Fuente, La Sillita del Rey o El Salón de los Machos testimonian la hermosura subterránea del lugar.
La Peña es un centro de culto mariano de primer orden con la devoción a Nuestra Señora Reina de los Ángeles, fundándose en 1528 una hermandad que celebraba la romería. En la Peña de Arias Montano y Cuevas de Alájar cada 8 de septiembre se celebra la romería de la Reina de los Ángeles. La devoción a esta imagen se extiende por toda la comarca además de por las provincias de Huelva, Sevilla, Badajoz y Portugal. Una de las peculiaridades de esta romería es el mercado artesanal que según un documento del año 1807 ya se reunían comerciantes que procedían de distintos puntos de la provincia.
Foto portada: Ignacio Navarro
Reportaje gráfico cuevas: Kiko Fernández


