El Alentejo portugués, el sur de Extremadura y el noroeste de Andalucía, separados apenas por las suaves ondulaciones de Sierra Morena, comparten mucho más que dehesas infinitas de encinas centenarias, jaras o romeros. Comparten un mismo cielo estrellado que, al caer la noche, se extiende como un manto silencioso sobre dos tierras hermanas. Un cielo que une provincias y acentos, que convierte la frontera natural en un puente de luz donde la oscuridad se transforma en espectáculo. Contemplar hoy el cielo nocturno en estas tierras es repetir un gesto ancestral. Hacemos lo mismo que nuestros primeros pobladores, que sin saber ni preguntarse qué eran aquellos puntos brillantes sobre sus cabezas los observaban con respeto y curiosidad. Aquellas luces del firmamento servían para orientarse o marcar el paso de las estaciones. Conocían el movimiento celeste con admirable precisión, como demuestran las decenas de construcciones megalíticas del territorio extremeño, alineadas con equinoccios y solsticios. Por eso, al mirar el cielo estrellado, no solo admiramos su belleza, sino que nos conectamos con el pasado y con la Historia. Además de tener el lugar, se tiene la voluntad. A la calidad de sus cielos (favorecida por la escasa contaminación lumínica, las numerosas noches despejadas y unos cielos transparentes, ausentes de contaminación atmosférica) se suma la implicación de los organismos públicos por dinamizar el territorio a través del Astroturismo. En los últimos años, enclaves del sur peninsular han apostado por ello: la Reserva Starlight de Sierra Morena, el Destino Turístico Starlight Gran Lago Alqueva y la Sierra Suroeste o Destino Starlight Reserva de la Biosfera de La Siberia, son ejemplos claros de ese compromiso por conservar y poner en valor un recurso natural tan valioso como el cielo nocturno. En Extremadura, esa apuesta se consolidó hace más de quince años con la Estrategia Territorial ‘Extremadura Buenas Noches’, pionera en Europa. Gracias a ella, se ha generado conciencia sobre la calidad del firmamento mediante la mayor red de fotómetros del continente y una amplia red de miradores celestes, senderos nocturnos y plazas astronómicas, que además de permitir disfrutar del cielo de forma cómoda y divulgativa, sirven, además, para reconocer en ellas una seña de identidad compartida de todo un territorio. Aunque el cielo puede contemplarse en soledad, la experiencia se enriquece al hacerlo con quienes saben interpretarlo. Los divulgadores astronómicos enseñan a mirar y entender lo que se ve: las constelaciones cambian, los planetas viajan, y cada punto luminoso encierra una historia. Un ejemplo es Carta Estelar Tentudía, en Monesterio, empresa que desde hace años guía al público hacia el firmamento, revelando planetas, nebulosas y galaxias, y ofreciendo experiencias memorables bajo el cielo extremeño-andaluz. Vivir en el sur de Extremadura o en el noroeste de Andalucía es un privilegio que a veces olvidamos. Aquí, cada noche es una oportunidad para redescubrir lo esencial: la belleza del silencio, la vastedad del cielo y la certeza de que formamos parte de algo mayor. No olvidemos mirar arriba para reencontrarnos con algo que, para muchos, solo existe en los libros: un universo desplegado encima de nuestras cabezas.
Víctor Manuel Guareño Areses Carta Estelar Tentudía / cartaestelartentudia.es
SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO
Carta Estelar Tentudía surge del recuerdo de un niño preadolescente madrileño que, durante las noches de sus vacaciones de verano en Monesterio, salía a “tomar el fresco” con sus abuelos. Mientras los mayores charlaban en la puerta de casa, aquel niño levantaba la vista y se quedaba hipnotizado por un cielo tan oscuro y estrellado que no podía verse en ningún otro lugar que él conociera. Me llamo Víctor Guareño y, junto con mi mujer, Carolina Sanz, dirijo esta pequeña empresa de astroturismo desde el sur de Extremadura. Tras estudiar arquitectura en Madrid, decidí abandonar una ciudad de medio millón de habitantes para montar nuestro propio estudio, Victorycarol_arquitectos, en un pueblo de menos de cinco mil, en el sur de Badajoz. Afortunados de ser felices con nuestro trabajo, ¿porqué no pensar en unir mis dos pasiones y mirar hacia ese cielo que siempre había estado ahí? Así nació Carta Estelar Tentudía, con la idea de transmitir mi pasión por la astronomía y el cielo nocturno extremeño desde una visión transversal y colaborativa, que sirviera para generar nuevas oportunidades en territorios menos desarrollados y con riesgo de despoblación. Una misma visión que la Estrategia Extremadura Buenas Noches llevaba más de 15 años desarrollando para posicionar nuestros cielos y que con la que nos sentimos arropada para seguir creyendo en lo que proponíamos. Nuestras actividades se desarrollan en emplazamientos únicos, donde patrimonio, naturaleza e historia se dan la mano: la Alcazaba de Reina, el Monasterio de Tentudía, dehesas centenarias, pueblos blancos entre sierras… Lugares que ya eran mágicos de día, y que al caer la noche se transforman en verdaderos escenarios bajo un manto de estrellas. Unimos ciencia, emoción, territorio y pasión, la que cada noche intentamos transmitir. Hablamos de estrellas, pero también de raíces, ciencia, mitología y hasta etimología. Nuestras sesiones incluyen música en directo al atardecer, degustaciones de productos locales, talleres para todas las edades y momentos de emoción compartida. Además, como arquitecto y divulgador, decidí junto con mi mujer no solo hablar del cielo, sino también crear espacios para vivirlo. Así nacieron nuestras Plazas Miradores Astronómicos, pequeñas intervenciones arquitectónicas integradas en el paisaje local, que invitan a la observación, el encuentro y el bienestar. Espacios para observar el firmamento, meditar, celebrar o simplemente respirar. Espacios donde la tierra y el cielo se juntan en uno. En España hay un dicho popular que dice: “en la vida hay que tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro”. Desde Carta Estelar Tentudía nos gusta completar con una cuarta cosa a realiza: “mirar una vez en la vida por un telescopio”. Os invitamos a que lo hagáis con nosotros desde el sur de Badajoz y os dejéis enamorar de nuestra pasión por los cielos únicos repletos de estrellas.
Víctor Manuel Guareño Areses Carta Estelar Tentudía / cartaestelartentudia.es
