Oleozufre, el mejor aceite de oliva de cultivo ecológico del mundo

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Oleozufre, la Feria de Aceite de Oliva y Productos Serranos Zufre 2026, se celebrará del 6 al 8 de febrero. Hablar del olivar en Zufre es hablar de mil historias que susurran entre el viento una memoria que nuestros campos conservan como un tesoro íntimo y único. Nadie sabrá jamás con certeza cuándo el primer olivo hundió sus raíces en este suelo; si llegó de la mano del mito o de la pragmática sabiduría romana o por el contrario de la refinada ciencia agrícola almohade.

Lo único cierto es que desde aquellas lejanas edades el olivo comenzó a ser algo más que un árbol para convertirse en un símbolo de permanencia en constancia hecha savia y aceite. A su sombra nacieron caseríos, oficios y canciones. La cultura se impregnó del aroma intenso del gesto de lo cotidiano que hoy siguen vivos. El olivar moldeó nuestro paisaje pero también el carácter de quienes lo cuidan, que generación tras generación heredaron el legado de la sabiduría, paciencia y respeto por la naturaleza.

Entre las piedras de los bancales y cercados se guardan historias de esfuerzo y esperanza en sus troncos retorcidos se lee la huella del tiempo; así el olivar no es solo economía o alimento, es identidad. Es encuentro entre pasado y presente, es el latido de una cultura que se celebra en cada cosecha, en cada gota de oro líquido que nace de su fruto.

Las primeras evidencias históricas sobre el cultivo del olivar en Zufre provienen de los restos arqueológicos, así encontramos, formando parte de la estructura del lavadero del Charquillo, un contrapeso en piedra caliza toba que era utilizado en los primeros ingenios de molturación de la aceituna, más elaborados y de mayor tamaño son los contrapesos que se arrinconan en la Nava. Los contrapesos podían estar fabricados en piedra caliza u otra piedra monolítica tallada para su inserción en la prensa mediante ranuras, entalles, orificios para engranajes o amarres. Estas evidencias nos revelan, por un lado, una infraestructura agrícola/industrial y por otro, una organización del territorio el tipo de explotación y las técnicas usadas.

Ya en el Siglo III de Nuestra Era el olivar estaba presente en nuestros campos. Documentalmente, las primeras referencias arrancan desde mediados del Siglo XV generalmente a través de los legados testamentarios de los Protocolos Notariales. Así sabemos que en 1465, siendo escribano público de Zufre Lorenzo Ruffo El Viejo, otorga testamento a Andrés de San Juan, dejando en una de sus mandas testamentarias «…a mi sobrino José dexo la cerca de Santa Catalina con su monte (casa)y sus cientos pies de olivo de Segura …”. Estas mandas se hacen más notorias a lo largo del Siglo XVI. Así en mayo de 1595, en el Inventario de Bienes mandado hacer por Pedro Alonso de Torres, se refleja: las viñas y olivares al Pago del Chorrillo linde con olivares de Pedro González y Martín Alonso.

El Catastro del Marqués de la Ensenada – Respuestas Generales del7 de diciembre de 1752 – es el documento más fehaciente sobre la importancia del olivar a lo largo del Siglo XVIII en Zufre. En su respuesta 13 señala: “… Cada fanega de tierra plantada de olivar de que es única calidad la del Término produce siete arrobas y media de aceite su precio veinte reales …”. En términos estadísticos y económicos la fanega de olivar es la explotación más rentable del Término de Zufre, muy por encima de la dehesa pastos y frutos.

El mismo Catastro de 1752 nos informa de la existencia de un molino aceitero en Zufre, respuesta 17: hay “… un molino de azeite deseglar que produce quatro cientos Reales de Vellón al año …”. Esta referencia hace mención al Molino de la Calle Larga, que estuvo en uso hasta entrado el Siglo XX, siendo uno de sus últimos propietarios Faustino Parrales.

El Diccionario de Tomás López, Zufre febrero de 1786, nos informa de que la Villa carece de Fábricas o Manufacturas; pero ello no quiere decir que el molino de aceite no existiese, ya que el encargado de rellenar el cuestionario de 14 piezas, Sebastián Ramírez Prieto a la sazón Párroco de la Villa, desconocía en gran parte el Territorio y dejó gran extensión del mismo, sin contestar por el contrario si señala Prieto que la Villa produce “… aceite exquisito y algarrobas …”.

A escasa distancia del Casco Urbano de Zufre existieron a mediados el Siglo XIX cuatro molinos aceiteros: En 1960 – 1961 se funda la Almazara Cooperativa Nuestra Señora del Puerto, el 1º de Diciembre de 1960 y constituida definitivamente el 27 de Abril de 1961. Tal como recogían sus Estatutos Fundacionales, el objeto de la Sociedad es la construcción, compra o arrendamiento de una Almazara o Molino Aceitero para la molturación de las aceitunas de los socios cooperativos y la conservación y venta de los productos obtenidos.

En 1961 adquieren a los Hermanos Duque y Rincón la Almazara de la Calle Linares junto al llano del Santo, con los depósitos, básculas y maquinaria existente. Así el olivar en Zufre se revela como un archivo vivo, heredero de su longevidad son las transformaciones económicas, en su geometría del orden del paisaje rural, y en su fruto la vocación mediterránea por la permanencia, protegiéndolo garantizamos tanto la continuidad agraria como la preservación de un patrimonio histórico irremplazable.

Por Santiago González Flores

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